Si me pongo a escribir, caigo en la cuenta
29.1.21
AUTOPLAGIO
Si me pongo a escribir, caigo en la cuenta
15.1.21
CUESTA ARRIBA
Cada día el camino es cuesta arriba,
cada noche me cerca el desamparo,
el juego de vivir resultó caro
y en la cárcel del miedo estoy cautiva.
Apelo a mi energía positiva,
y aunque llena de angustia me declaro,
con densos maquillajes enmascaro
mi rostro, para ser más atractiva.
Cuesta abajo me lleva la pendiente
y la inercia me empuja sin piedad,
temo caer al fondo del abismo.
¡Sé que debo luchar y ser valiente!
He de tener arrojo y voluntad,
que nunca me derrote el pesimismo.
29.11.20
AUNQUE RESPIRE
No puedo comprender, cuando despierta
me encuentra cada día la alborada,
indolente, vacía y asustada,
si respiro ¿por qué me siento muerta?
Jamás se cerrará la herida abierta
que me dejó maltrecha y agostada.
Se me ha escapado todo, y en la nada
vaga mi alma, desnuda y descubierta.
Huyendo de mí misma me encontré
en un pozo insondable de agua oscura,
ansiando revivir lo que he vivido;
y en un marasmo eterno me quedé
en mi lento camino a la locura
dando lo ya pasado por perdido.
22.3.19
ENTUSIASMO
Está llena de aromas la mañana
impregnada de un hálito de vida
que me saluda, aún medio dormida
mientras abro, calmosa, mi ventana.
Hoy comienza de nuevo la semana
y la emprendo resuelta y decidida,
viviré la jornada complacida,
feliz con la rutina cotidiana.
Poniendo en el trabajo mis sentidos
las horas pasarán casi volando
y los días serán muy distendidos.
Si consigo salvarlos disfrutando,
aparte de juzgarlos divertidos
sabré que los estoy aprovechando.
Es como andar jugando:
Imagina que todo te apasiona
y verás que la vida se sazona.
21.3.19
AL MAL TIEMPO, BUENA CARA.
Me siento magullada, tengo frío,
la traicionera vida me maltrata
y a riesgo de quedar como insensata
si nada puedo hacer, jovial sonrío.
El mundo se me antoja tan baldío
que la angustia me prende y me arrebata,
me contemplo indecisa y timorata,
de la suerte huidiza desconfío.
Procuro hacer de tripas, corazón
y disfrazar de chanza mi tristeza,
intento manejarme con destreza
recurriendo a un sutil caparazón.
Si le pongo al mal tiempo buena cara
parece que la bruma, al fin, se aclara.
8.3.19
EN MI BALCÓN
Cuando estaba en mi balcón
desganada y cabizbaja,
-la inactividad me aja-
me llegó la inspiración.
Me sorprendí mogollón
de que mi musa, tan maja,
haya vuelto y todo encaja
¡Escribo sin dilación!
Un sonetillo me invento
para ti, que lo mereces,
y a mí me place el asunto.
Voy rápida como el viento,
mas, para que no bosteces,
aquí lo termino. Y punto.
6.3.19
AQUELLA LIBRERÍA
Aún siendo muy pequeña, con premura,
las letras y las sílabas juntaba,
apenas escribía, pero ansiaba
el placer de entregarme a la lectura.
Como era reducida mi estatura
al mostrador apenas alcanzaba,
pero el olor a libros me embriagaba,
con un halo de ensueño y aventura.
Al deslizar mi mano por sus lomos
como tierna caricia temblorosa,
mi razón infantil y fantasiosa
se veía entre hadas y entre gnomos.
Habitando sus mundos irreales
llenos de peripecias demenciales.
Horas tan especiales
que el aroma de aquella librería
perdura en mi recuerdo todavía.
6.2.19
DECLARACIÓN DE INTENCIONES
COTILLA
La del piso de al lado es una arpía
más mala que un dolor a media noche,
se cree la mejor, y es un fantoche
que presume de ser devota y pía.
Yo no quiero opinar, no es cosa mía
si regresa a altas horas de la noche
o si gasta sin freno, a troche y moche
lo poco que le queda en la alcancía.
En lo que no me importa no me meto,
nunca he sido cotilla ni chismosa,
ni tampoco me tengo por curiosa,
su intimidad merece mi respeto.
Pero es que las paredes son tan finas
que, sin querer, escucho a las vecinas.
LA BELLEZA
La belleza me causa admiración,
pero también envidia poco sana,
pues pienso de la noche a la mañana
por qué yo fui privada de tal don.
Me produce tristeza y confusión
un reparto que se hizo con desgana:
esa, hermosa será, fresca y lozana,
la otra tendrá un sensible corazón.
En busca del alivio nos decimos
que el atractivo cierto está en el alma,
que el del cuerpo es efímero y se muere.
Si a esta falaz idea nos asimos
sufrimos la desgracia con más calma.
La que no se consuela, es que no quiere.








