30.7.26

EL TREN QUE ME ACARREA

 


No sé si la ansiedad puede matar,
o la abulia, o la falta de ilusiones;
el vacío viaja en los vagones
del tren que me acarrea, a mi pesar.

Un traqueteo lento al avanzar,
aletargado, exento de emociones.
Ya no sé distinguir las estaciones
e ignoro en la que tengo que bajar.

Se acomoda una extrema lasitud
entre el cansancio, el tedio y el sopor
dejando obnubilada la razón,

y el marasmo se torna plenitud,
mientras que se vacía mi interior
del más mínimo atisbo de pasión.



EL PASADO AMANECE


Al pasado me atengo, al que amanece
mimando mis raíces más profundas,
cual vínculo que obtiene con su fuerza
la cohesión de las células que habito.

Oídme, sol radiante, luna fría,
astros alineados sin conciencia
regid mis sensaciones y fluidos,
y devolvedle a mi aura su color.

Que esa voz, que resuena en mi memoria
me despoje del peso de la ira,
me devuelva al umbral de la inocencia,

y una mano amorosa y desprendida,
meza mi cuna y mi alma para siempre
con el ritmo armonioso de las olas.

BAJO EN INFLUJO DE LA LUNA LLENA

 


Yo no tengo una musa almibarada
que susurre poemas en mi oído,
me las apaño sola si decido
mancillar una hoja inmaculada.

Me da lo mismo no llegar a nada
o escribir mil poemas sin sentido;
un leitmotiv, quizás descolorido,
con rima predecible y desgastada.

No he sido bendecida por la gracia
de hechizar con mis cantos al lector
como si fuera una fatal sirena.

Pero en cambio compongo con audacia,
a despecho de todo lo anterior,
bajo el influjo de la luna llena.



SOY JINETE Y CORCEL




Soy jinete y corcel, espuela y brida;
nunca supe correr a rienda suelta,
y si parto al galope doy la vuelta
reprimiendo mi furia contenida.

A veces me espoleo, y enseguida
temo ser en exceso desenvuelta
y freno en seco, de un tirón, resuelta
a controlar el curso de mi vida.

Yo misma soy quien clava el acicate,
y embisto o retrocedo, acto seguido,
obedeciendo dócil al bocado.

Mi mente a cada instante se debate,
en un conflicto largo y sostenido
que mantiene mi espíritu abrumado.



17.7.26

ENTRE LO CÓMICO Y LO PATÉTICO



Hoy he amanecido pesimista
y las dudas me tienen angustiada
no puedo decidirme, no estoy lista,
me encuentro en medio de una encrucijada.

Entre tirarme al tren o al maquinista,
ponerme yo a servir o buscar criada
o lanzarme a viajar por la autopista
como Thelma sin Louise, acelerada.

Si acostarme a dormir eternamente
sumida en la quietud más sepulcral
o hacer paracaidismo o parapente
esperando que llegue mi final.

Triste, como la vida del payaso
que riendo llora y nadie le hace caso.

LA DAMA DEL BALCÓN


Vive en la plaza una dama
que se asoma a su balcón
y con extraña pasión
versos sin tregua declama.

Un pájaro en una rama
la escucha con devoción,
es un alegre gorrión
que contempla el panorama.

¿Quién será la dama aquella
de los versos encendidos
que recita alegremente?

¿Le habrá dado a la botella,
dicen todos sorprendidos,
o estará un poco demente?

Así es la gente,
desconfía de cualquiera
que algo especial pareciera.

REBAJAS


Andando por la city de paseo
me fijo en el cartel de las rebajas,
y observando los precios de las fajas
a la gente agolpada la sorteo.

Y me encuentro metida en el jaleo
consiguiendo pagar en esas cajas
que están a tope, ya no veo ventajas...
Me machacan. Me va a dar un mareo.

Una señora me ha clavado el codo,
otra me ha propinado un empujón,
y el vendedor se oculta de tal modo
que está parapetado en un rincón.

Y ahora no sé por qué me la he comprado
si yo la faja nunca he soportado.

7.6.26

NECESITO ALEJARME


 

Hoy vengo a confesarte, amiga mía,

que me asedian las dudas, que he perdido

la fe y algo se ha roto. Aunque me duela,

necesito alejarme de tu lado.


Nada definitivo; volveré

a tu amable sonido, a tu cadencia,

después de haber saltado, ya sin red,

decidida y osada en el vacío.


Si me aceptas, seguro que regreso

a pedir que me envuelvas en tu abrazo

a ceñirme a tus formas armoniosas.


No me guardes rencor, que no es renuncia:

retornaré a tu sombra, a tu cobijo,

buscaré tu regazo, amada rima.


MUTIS POR EL FORO



Hace rato que estrujo mi sesera
en busca de un poema inusitado
quiero algo original, no lo trillado,
quiero lo nunca visto y no hay manera.

Si alguna idea prístina surgiera
de este talento seco y apagado,
con todo mi cariño y mi cuidado
la plasmaría rauda y sin flojera.

Pero no es la cuestión porque no hallo
tema para escribir ningún soneto;
no hay nada que decir, mejor me callo.

Si dentro de unos dias - lo prometo-,
tras volverlo a intentar, de nuevo fallo
por el foro yo haré mutis discreto.

19.6.25

LA LUCHA INCESANTE

 


Hoy no encuentro las ganas de hacer chanza

ni de hablar de lo bella que es la vida;

por la pena me siento poseída,

soy presa de una opaca destemplanza.


Lo último que queda es la esperanza,

o así reza el refrán, pues por perdida

no quiero darla yo, aunque esté hundida,

añorando los tiempos de bonanza.


¿Pasarán estas horas de tristeza

o todo será así en adelante?

¿Los Hados mostrarán su gentileza


y harán que todo cambie en un instante,

regresando a mi ser la fortaleza,

devolviendo el color a mi semblante?


Es la pugna incesante

zafarse de huracanes y tormentas

remontando las olas turbulentas.