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25.7.16

MI NOCHE


 Mi noche es el insomnio, si el loco viento azota,

si la mente traviesa cabalga desbocada,

si imagino penuria, aunque sea muy remota,

me consume la angustia y no me calma nada.


Y quiero que amanezca y el suplicio concluya,

que la luz me devuelva la cordura perdida,

que la desesperanza, despavorida, huya

cuando el sol me demuestre que estaba confundida.


La negra noche acuna locuras transitorias

hace surgir el miedo, desata mis temores,

me sumerge en el caos, genera desazón.


Pero el día deshace las penas ilusorias

trayéndome alegría, barriendo los horrores,

recobrando la dicha mi pobre corazón.



15.3.15

SEMANA SANTA


 Ambiente perfumado de primavera nueva,

bullicio por las calles, sensación de fervor.

Alegre algarabía paralela a los rezos

más que recogimiento, es la fiesta mayor.


Muchedumbre que grita con fe reverdecida

aunque el resto del año se olviden de esa fe.

El aire trae aromas de flores incipientes;

atronan los tambores, el invierno se fue.


Hombres que se doblegan bajo el peso de un trono

espaldas laceradas, creencias ancestrales,

espectáculo y fe, el rezo y la charanga,

extraña mezcolanza con festejos triviales.


Vuelven rivalidades que se encienden cada año

cofradías que disputan por su mejor hacer.

Todo en una semana de gozos y de sombras

cuando acabe, la calma volverá a renacer...



16.2.13

HACIA EL OCASO

Su corazón no espera ya nuevas primaveras,

se estancó en el invierno, redujo sus latidos,

se mueve por inercia y profiere gemidos

cuando medita y piensa en las horas postreras.



No sueña con futuros, porque todo es pasado,
su voz ya no resuena con gozosa alegría,
aunque intente aferrarse, en oscura manía,
a lo que fue una vez, y que yace enterrado.

Mira por la ventana y sólo ve la bruma,
las huellas en el barro de la vida pasada,
la ausencia de ilusiones es un peso que abruma.

Lento va hacia el ocaso, la mirada cansada,
arrastrando los pies, su existencia se esfuma…
es ya cuestión de tiempo regresar a la nada.