8.8.17

MUJERES ENCORSETADAS


 La madre de doña Eulalia

era gris y circunspecta,

mas siempre andaba perfecta 

desde el moño a la sandalia.


Y la abuela, doña Amalia,

aunque era de edad provecta,

caminaba erguida y  recta,

como su hermana Natalia.


Las tres pulcras y esmeradas,

de elegante sobriedad

y virtudes indudables,


mujeres encorsetadas,

viviendo en la austeridad

de sus vidas impecables.


Deplorables

esclavas de la apariencia,

siervas de la conveniencia.


13.7.17

DESIDIA ESTIVAL

 



Tengo calor. Me invade la desidia
y la abulia ha minado mis neuronas.
¿Dónde vas, voluntad? ¿Por qué abandonas
a esta pobre escribiente?¡Cuánta insidia!

No esperaba de ti tanta perfidia;
no quieres dialogar y no razonas,
te vas sin un motivo, me traicionas…
No te imaginas lo que me fastidia.

Mi estado general es deplorable,
camino sobre un campo de rastrojos,
lo que era inspiración, es un erial.

El día se me antoja interminable,
humedecen las lágrimas mis ojos
y os puedo asegurar que estoy fatal.

Este fuego estival
me tiene aletargados los sentidos
y hay un raro zumzum en mis oídos.


11.4.17

EL LIBRO


 Después de demorarme en la portada,

mi mente elucubrando mil historias, 

sumida en sensaciones ilusorias,

su lomo acaricié, ensimismada.


Sabía que esperaba, agazapada,

la aventura. Las penas y las glorias,

sus fracasos o puede que victorias...

me dispuse a leer, entusiasmada.


Mas, de pronto, las páginas se abrieron,

y un surtidor de luces y de estrellas

brotó ante mí con tenue resplandor.


Palomas que a lo lejos se perdieron

llevando las historias tras sus huellas

en un vuelo de luz y de color


Así con gran dolor

quedé desconsolada y afligida

resignada a vivir mi propia vida.


16.3.17

ENSALMO.

 El ensalmo que, en voz baja, murmuro

sobre el agua que hierve en el caldero,

donde nadan mandrágora y romero,

servirá para hacer un buen conjuro.


Cuando luego el brebaje esté maduro,

si el hechizo me sale como espero

conseguiré el aspecto que yo quiero,

a ver si de una vez me transfiguro.​


Al llegar a su punto de sazón

beberé diligente un buen tazón,

y sabré si funciona el sortilegio.


Solo pensarlo tiemblo de emoción,

y si me sobra un poco de poción,

de probarla tendréis el privilegio.


No es ningún sacrilegio;

¡Quiero ser elegante, esbelta y bella,

aunque me infle de helado y de paella!

10.11.16

PERIPECIAS (BUSCANDO PISO)



Desesperada estoy, no encuentro piso
y buscando las horas me las paso
ya he visto más de mil, pero es el caso
que no consigo aquel que yo preciso.

Los pisos que visito los reviso:
este es un poco viejo, ese es escaso…
cansada estoy, fracaso tras fracaso,
y es que ansío encontrar el paraïso.

Quiero un lugar bonito y espacioso,
donde entre bien el sol, sin ser ruidoso,
en una zona céntrica y preciosa
llena de árboles verdes, luminosa.

De momento la prospección no cesa:
yo sigo en mis pesquisas cual posesa.


LO ENCONTRÉ

 Dadme albricias, amigos, lo he encontrado
tras semanas de búsqueda incesante;
agobiada, aburrida y anhelante,
me decidí por fin, ¿habré acertado?

Es un ático dúplex lo que he hallado:
una terraza atrás y otra delante,
muy amplio, luminoso y elegante,
casi como lo había imaginado.

Ahora lo que da miedo es la mudanza,
el caos se avecina, ¡qué jaleo!
me pondré a la faena sin tardanza:

a liar y empaquetar lo que poseo
con el ánimo lleno de esperanza:
¡Que sea para bien es mi deseo!



23.10.16

CAPÍTULO SEGUNDO



 Antes de colocarle ningún título

comienzo, sin pensar, este soneto;

a la métrica y rima me sujeto

mas deseo empezar otro capítulo.


Doy un giro energético y profundo

que renueve la fórmula poética;

llegó la inspiración, casi frenética

y apareció el capítulo segundo.


He cambiado las rimas porque quiero

eludir estructuras tan estáticas,

tratando de buscar nuevo camino.


Me he lanzado al soneto, mas prefiero

sortear esas reglas antipáticas

que, en realidad, me importan un comino.

15.10.16

TOMA MI CORAZÓN


Toma mi corazón, te lo ganaste

con tu sonrisa abierta y genuïna

que alumbra mi camino y lo ilumina

desde el mismo momento en que llegaste.


De mi hastío y mi abulia me libraste

con tu forma de ser, que me fascina,

con tu voz cadenciosa y cristalina,

diste un vuelco a mi vida y la cambiaste.


Contigo miro el mundo y me parece

de un cálido y sutil color de rosa

ornado con estrellas de colores.


Mi alma entera de gozo se estremece

al sentir que una fuerza poderosa

me mantiene alejada de temores.


Quiero que te enamores

con tanta intensidad y tal pasión

que me guardes por siempre el corazón.



30.8.16

RECUERDOS DE LA PLAYA



 En la orilla empezaba a chapotear

entonando una alegre cancioncilla,


me sentía feliz como chiquilla


que por primera vez entra en el mar,




y mi madre me dio para almorzar


un rico bocadillo de tortilla


que me comí, ligera cual ardilla


pues quería después irme a bañar.




Pero acabé y ¡qué desilusión!


No me dejó meter ni un pie en el agua


pues tenía que hacer la digestión.




La cosa no admitía discusión,


sudando como herrero en una fragua


la orden acaté sin dilación.




¡Menuda diversión!


Por la noche mi cuerpo entero ardía


y de la espalda fuego me salía.








25.7.16

MI NOCHE


 Mi noche es el insomnio, si el loco viento azota,

si la mente traviesa cabalga desbocada,

si imagino penuria, aunque sea muy remota,

me consume la angustia y no me calma nada.


Y quiero que amanezca y el suplicio concluya,

que la luz me devuelva la cordura perdida,

que la desesperanza, despavorida, huya

cuando el sol me demuestre que estaba confundida.


La negra noche acuna locuras transitorias

hace surgir el miedo, desata mis temores,

me sumerge en el caos, genera desazón.


Pero el día deshace las penas ilusorias

trayéndome alegría, barriendo los horrores,

recobrando la dicha mi pobre corazón.



24.4.16

ESCRIBIENDO SIN MUSA

 


Quiero volver a escribir
pues me pica el gusanillo…
algún poema  sencillo
sé que me puede servir.

Falta un tema conseguir
al que poder sacar brillo.
Ya busco mi cuadernillo,
pero no sé qué decir.

Y es que mi musa ladina
se escapó por la ventana
llevándose mi sapiencia.

Aunque ya no me ilumina,
me he propuesto esta mañana
escribir sin su influencia.